sábado, 14 de julio de 2012

Sábado


Hoy por la mañana hemos ido al orfanato de Basco, bastante cerca de Akwadum. La escuela tiene 200 alumnos pero en el orfanato se quedan unos 80 (de 4 a 20 años) Hemos repartido material escolar, ha sido todo muy ceremonioso, Nerea y yo hubiésemos preferido algo más sencillo y con menos protagonismo, pero el amigo Frank ha disfrutado siendo el protagonista (cuando los protagonistas en realidad deberían haber sido los niños) Los dos estudiantes más mayores que empezarán la universidad el año que viene y 3 profesores voluntarios nos han enseñado el lugar. Tienen huerto, ganado, una biblioteca, una sala con ordenadores (claro, que 12 ordenadores para 200 personas no dan para mucho) Han sido muy agradables, hemos cambiado teléfonos y Nerea y yo volveremos a verles un día con Jaume.
Es genial ver como los estudiantes más mayores y en situación desfavorable por su condición de huérfanos  empezarán la universidad, historias de superación personal, admirables.
Después hemos vivido una situación incómoda. El motivo de haber ido ahí es porque Frank se ha empeñado en que le acompañásemos, me alegro de haberlo hecho pero creo que nuestra presencia no era necesaria, pero claro, hay que exhibir a las blancas! La cuestión es que cuando estamos a punto de irnos me dice (sólo a mi) que si puedo ayudar a pagar el taxi de vuelta. La verdad es que sólo llevaba 15 cedis conmigo porque supuestamente vas con una ONG que recibe un dinero con el que se financian todas esas cosas… Total, Nerea flipada porque sólo me lo pregunte a mi. Molesta, le digo que eso se dice antes, me dice que si, que tengo razón. Llegamos a Koforidua y le digo que cuánto le doy, por colaborar (como él había dicho) y me dice que 40 cedis. ¿¿¿¿¿cómo????? ¿Qué colabore o que lo pague yo todo? Le digo que no llevo ese dinero y le doy 10, me quedo con 5 porque no quiero ir por ahí sin nada. Nerea está a punto de sacar dinero, le digo que ni se le ocurra, que ya que sólo me lo había pedido a mi que se conforme con lo que hay. Nerea y yo bajamos del taxi alucinando. Nos parece que es tener la cara muy dura. Al menos si somos cuatro personas los gastos deberían dividirse entre las cuatro personas, pero no, mejor que la blanca tonta lo pague todo. Hablamos Nerea y yo y ella dice que piensa comentarle que no nos parece bien (es reservada pero habla muy clarito) y que no vuelve a pasar.
Hemos pasado la tarde en mi casa, cocacola en mano y arreglando el mundo. Cuando ha vuelto mi familia hemos comido fufu, por fín! Qué rico! Naana es la mejor cocinera con diferencia, no hay fufu mejor que el suyo. Comemos todos juntos, en familia. Me encanta mi familia!!
Salgo a dar una vuelta con Wisdom y Nerea, nos vamos a la plaza Jackson, donde estaba el año pasado el beads market. Es sábado y hay un funeral, gente de negro y rojo por todas partes, música a todo volumen y niños bailando. Koforidua por la noche es divertida, una pena tener que madrugar tanto al día siguiente.
Mañana a la iglesia con la familia. Los domingos la gente se queda en casa y no sale, aprovecharé para leer, actualizar el blog y descansar un poco.
Da yie



viernes, 13 de julio de 2012

No todo es de color de rosa en Ghana


Paseando por el mercado hemos conocido a Cecilia, íbamos buscando una tienda de telas, ella estaba hablando con unas amigas en una de las calles del mercado, nos han parado y hemos empezado una conversación. Cuando ha sabido que éramos españolas se ha emocionado, ha chapurreado algunas palabras que conocía y es que en el pueblo donde se crió parece que hay una mini colonia misionera española o algo así junto con un hospital. Nos ha invitado a sentarnos en su tienda que estaba a un par de calles (son muy hospitalarios y siempre te sacan una silla para que les acompañes) La tienda resultó ser de telas y le hemos contado que era justo lo que estábamos buscando. Las dos hemos comprado y hemos estado charlando con ella unos 40 minutos. Cecilia cree que nosotras necesitábamos telas y Dios la puso en nuestro camino. Sea como sea ha sido un placer hablar con ella y le hemos prometido volver antes de volver a España.
No ha sido un día muy productivo. Hemos ido a buscar una máquina para cortar el césped para el orfanato. Sólo hemos visto 2, una nueva que parecía de juguete y una de segunda mano que estaba muy cascada, así que la compraremos en Accra la semana que viene aprovechando que tenemos que volver para comprar algunas cosas para la escuela de ciegos de Akropong.
Hemos comprado los cerrojos y manivelas para las 3 clases del colegio que aún no tenían. Hemos ido a informarnos de precios de aerosoles para eliminar la plaga de moscas que acecha la escuela y el orfanato (resulta realmente desagradable) y seguimos esperando varios presupuestos. La clave en este país es saber esperar sin desesperar, el problema es que el reloj no para, tic tac, tic tac…
Nerea y yo hemos pasado un ratito después de las clases jugando con los niños en la casa del orfanato. Habíamos planeado una cena con Mama y Wisdom, pero por diferentes motivos se han truncado nuestros planes.
No olvido comentar que la rueda se pinchó a las 7pm de ayer y 24 horas después aún no tienen una rueda del tamaño adecuando para cambiarla...digamos que Wisdom no es el tío más eficaz del mundo...
Supuestamente es época de lluvias pero está haciendo un calor infernal y ni rastro de lluvia, además el sol pica muchísimo.
Hoy ha sido uno de esos días en que sientes que no has conseguido nada. Mañana visitaremos un orfanato nuevo cerca de Akwadum. Esperamos que el día sea mucho más productivo que el de hoy.


jueves, 12 de julio de 2012

Otro día en Ghana


Ya tenemos presupuestos para las cosas que queremos hacer. Mañana nos vamos a comprar la cortacésped, a pagar la factura de la luz, y encargar una luna nueva para el bus.
Nerea y yo hemos decidido financiarle a Otto su carnet de conducir, de esa manera podrá seguir ayudando en el orfanato y empezará a conducir un taxi y a ganar más dinero. Mañana le daremos la noticia.
Hemos repartido el material escolar que hemos traído, el funcionamiento es el mismo del año pasado, una caja para cada clase con todo tipo de material supervisado por los profesores.
Después de la ruta del autobús hemos visitado el beads market y me llevo pulseras y collares para vender en España, a ver si para Navidad las he vendido todas y puedo enviar el dinero.
Como prometí ayer hemos recogido a Kwame, Kwabena y Cinthya y les hemos invitado a cenar, se han puesto sus mejores galas, han comido salchichas y bebido cocacola, les he dado los regalos, estaban felices, hasta nos hemos puesto en pie y hemos bailado en el restaurante. Cinthya no ha soltado la muñeca ni un segundo. Ha sido genial. Jaume se ha quedado encantado con ellos, está de acuerdo con nosotros en que son niños especiales.
Me he puesto al día, hay que renovar los uniformes, los 3 tienen ya seguro médico y pagadas las tasas de examen de final de curso, la semana que viene visitaré sus colegios para ponerme al día con las notas y los pagos.
La sorpresa ha llegado a las 8 de la tarde. Se nos ha pinchado una rueda y nos hemos quedado tirados en medio de la nada. Hemos tenido que desmontar la batería del coche para que no nos la roben y coger un taxi para volver a casa. Eso significa que la ruta escolar de mañana va a ser una odisea, pero no importa, esto es Ghana y hemos tenido un día redondo.

miércoles, 11 de julio de 2012

Reencuentros


No sé cómo empezar este post! Hay tanto que contar y tengo que acostarme pronto porque el día aquí empieza muy muy temprano.
Finalmente llegamos ayer por la noche a Koforidua y no lo pude evitar, fui directamente a visitar a Kwabena, Kwame y Cinthya. Era una sorpresa, no tenían ni idea de que llegaba, me presente en su casa y grité sus nombres y Kwabena salió corriendo, nos abrazamos y se me puso un nudo en la garganta, y me dijo: “mamá, te he echado de menos” Le di mil besos de esos que suelen dar las abuelas y nos empezamos a reir, Kwame como siempre más tímido pero con su gran sonrisa y Cinthya dando saltos como loca. Hablamos un ratito y le dije que al día siguiente volvería a verles. Me acompañó el camino de vuelta, abrazados, ninguno de los dos nos lo creíamos. Le hice mil preguntas sobre el colegio, la familia y todo lo demás, Nerea me acompañaba y entendió perfectamente por qué son tan especiales para mi, se emocionó.
De ahí por fin a casa a reencontrarme con mi familia ghanesa. Más emociones, hablamos horas y horas hasta que ya era tardísimo y nos fuimos a la cama.
Esta mañana a las 6,30 Wisdom ha venido a buscarme en el bus escolar con Jaume (el voluntario que lleva aquí 10 días) Recordamos nuestras aventuras del año anterior, nos pusimos al día y empezamos la ruta. Todos los maestros son nuevos y muchos de los niños también,  ya en Akwadum,  mis niños empezaban a subir al autobús, gritos, saludos, Vera y Jessica en mi brazo, qué sensación, como si no hubieran pasado los meses, y no se necesita más, da igual lo pronto que es y el calor que hace, estoy con ellos otra vez y no hace falta más. Por fin llegamos al colegio y ahí están Phoebe y Kwasi en primera fila y una avalancha de niños que nos empiezan a abrazar, de locura! Cómo hace un año!!! Y no sólo eso, Otto, Mama Leticia, Rosina, incluso Master Philip que es tan recto me da un gran abrazo. Veo a “Orejapocha” y no puedo evitar pensar en Jose y Merche, ojalá pudiesen estar aquí.
Los niños se van a clase y nos reunimos para planificar el día. Jaume se queda con dos voluntarios recién llegados en el cole y Nerea y yo nos vamos con Wisdom a hacer recados al pueblo y de ahí a la primera aldea. Estuve allí con Ama varias veces el año pasado, pero no era algo de todos los días como en el orfanato, y aun así se acordaban de mi nombre y de las cosas que habíamos hecho por ellos el año anterior, y no puedes hacer otra cosa que darles las gracias por un recibimiento así porque ellos quizá reciban bienes materiales, pero lo que ellos nos transmiten a nosotros no se paga con dinero. Estamos sudando a la vuelta, el camino es complicado y hace mucho calor y el sol pica, compramos agua y volvemos al orfanato y al colegio. Hablamos un poco de la reunión que vamos a tener con los profesores y mañana reuniremos todo el material escolar que llevamos para repartirlo.
Llega la hora de hacer la ruta del bus y volver a casa. El reparto termina a las 5 y Nerea, Jaume, Wisdom y yo nos vamos a visitar como había prometido el día anterior a Kwame, Kwabena y Cinthya, quedamos con ellos en llevarlos a cenar por ahí mañana. Paro en la tienda de la esquina para saludar a mi amigo Desmond, ha tenido otra hermanita y quedamos en hablar un rato al día siguiente. Y de ahí nos vamos a Paradise a bebernos una cocacola que nos la merecemos! A las 7pm llego a casa, ducha, cena y a jugar un rato con la pequeña de la familia.
En este momento 10pm hora ghanesa, las 12 en España. Buenas noches. Da yie

martes, 10 de julio de 2012

Akwaaba Oboruni


Llevo un día en Ghana, en Tema con Nerea que llegó hace ya tres días. A las dos salimos hacia Koforidua, o eso espero. No estoy cansada pero se han empeñado en que descansemos y claro, nos sentimos culpables de estar aquí sin hacer nada. Preferiríamos haber llegado ya y haber ido al orfanato.
Llegué ayer a las cinco de la mañana. Creía que iba a ser fácil porque era la segunda vez, pero no contaba con encontrarme a la entrada del aeropuerto a un grupo de trabajadores del aeropuerto pidiendo las cartillas de vacunación para comprobar que llevábamos puesta la vacuna de la fiebre amarilla. No la tenía, la había dejado en Esp0aña pero estaba tranquila porque tenía el visado, y para que te hagan el visado necesitas acreditar que te la has puesto. Se lo explico así a la mujer que me la pide. Me dice que vuelva a mi país a buscarla, y claro, me da la risa. Me dice que me quede a un lado que luego verá que hace conmigo. No soy la única a la que le pasa, y nos arrincona a un lado mirándonos con cara de perro, hasta que una de las supuestas “delincuentes”  sale corriendo y la trabajadora va detrás de ella. De repente todos los demás salen corriendo y yo dudo por un momento en que hacer. Salgo disparada hacia las largas colas, cojo el papel que hay que rellenar y me pongo a ello sin perder de vista a la trabajadora que va de un lado a otro buscándonos (aquí debo aclarar que yo era la única blanca de las personas que apartó, con lo que reconocerme no era tan difícil) Durante unos 30 minutos voy moviéndome de cola en cola cual fugitivas, hasta que la tía desiste y se va.
Feliz, entro en el país. Todo lo demás: coser y cantar. Sin problemas con las maletas. Frank me espera fuera y nos vamos a casa de los padres de Sheila. Allí me reencuentro con Nerea y con Sheila y conozco a su bebé!!!!!! Chiquitín, chiquitín, sin parecido aparente ni a la madre ni al padre, y con una mata de pelo rizado suaaaaaaave. Un bebé precioso.
Y aunque parece mentira nos ponemos en marcha y me voy con Nerea, Frank y su amigo a conocer la escuela de niños ciegos de Akropong (eso si, pasando 40 minutos en medio de la carretera, como no, gracias a la policía, una situación bastante surrealista pero con final feliz)
De la escuela salgo impresionada, perfectamente organizada, eso si, con pocos fondos para variar. Son alumnos adolescentes, algunos con ceguera pero otros tienes además otro tipo de discapacidad, y ya sabéis que son mi debilidad, nos sentamos a ver cómo trabajan, hacen artesanía, impresionante. Nos dan una clase. Hablamos un rato con ellos, nos enseñan su trabajo. Son niños que viven y estudian allí. Sortean continuamente las barreras arquitectónicas. Se nota que los profesores que trabajan con ellos lo hacen por vocación. Me comentan que necesitan personas que ayuden, entrenarlas para que asistan dentro del aula (lo que me hace seguir pensando en la posibilidad de prácticas en Ghana para el año que viene)
Hablamos con la directora de las necesidades que hay, hacemos una lista, estamos pendientes de contactar con un óptico que les gradúe la vista a los que necesitan gafas. Nos tienen que llamar. Estoy deseando volver, probablemente la semana que viene. Feliz, feliz, feliz.
A la vuelta paramos para comer en el jardín botánico de Aburi, esta vez no llueve, hace sol y pica, con tanta luz parece otro sitio.
Continuamos el camino y paramos en el centro comercial de Accra. El año pasado me negué a ir, es como recibir un bofetón y estar de nuevo en España, pero era necesario para conseguir la tarjeta SIM para el teléfono y el pincho de Vodafone para poder actualizar el blog. Hecho! Una cosa menos!
Y de vuelta a la casa en Tema, nos dicen que hay que estar en pie a las 6, al despertar nos dicen que no saldremos hasta las dos, pero las dos en Ghana no significan necesariamente las dos. Nos da pena, estamos deseando llegar, ser útiles, habrá que esperar unas horas, y en eso estamos, leyendo, escribiendo, hablando y dejando pasar el tiempo.
Hasta la próxima entrada

sábado, 7 de julio de 2012

Hasta pronto

Mañana ya me voy. He aprovechado para ver a los amigos estos días y hacer las últimas compras.
Espero poder actualizar el blog a menudo, y digo espero porque aquellos que habéis estado por alli sabéis que en Ghana "querer" no es siempre "poder" Me consuela saber que el "pincho" de internet que nunca les llegó a Merche y a Jose estará alli esperándome.. ¿o... no?
Una mochila a la espalda, dos maletas (una de ellas con 5 kilos de sobepeso que espero me dejen pasar) y mucha ilusión me acompañan.
Disfrutad del verano.
Una vez más gracias a los que desde la distancia me acompañáis en el viaje.

jueves, 5 de julio de 2012

Gracias Diana

Ayer visité Tele7. Subo una foto, pronto el enlace para que podáis ver la entrevista.
Gracias a Diana y todo su equipo, nos vemos a la vuelta!!